Google ha lanzado un website dedicado a evidenciar las características y ventajas de HTML5. Para predicar con el ejemplo, incluye una presentación hecha enteramente en este lenguaje y una zona de experimentación de código donde todos podemos jugar con algunas de las nuevas funciones.
En el site además encontraremos enlaces a recursos externos bastante útiles y también, como es costumbre con los chicos del buscador, hay un apartado con ejemplos y tutoriales para que podamos aprender con la práctica de casos reales.
El futuro, ahora.
24 de junio de 2010 a las 10:39
Freddy González
Uno de los problemas habituales en diseño web es conseguir poner la tipografía del cliente sin que te vuelvan loca. Por fin hay una herramienta libre y gratuita que además conecta con TypeKit (que también tiene una versión gratis). Ahora ya podemos hacer páginas web atractivas de diseño y que las puedan leer los buscadores.
http://code.google.com/intl/es/apis/webfonts/docs/getting_started.html
Está claro que Google y Hacendado dominarán el mundo
22 de mayo de 2010 a las 0:24
Freddy González
Interesante artículo en el que se pone en entredicho el uso de flash en las webs, polémica resucitada tras la noticia de que el ipad de apple no soporta este formato.
Personalmente yo soy un defensor de esta herramienta, excepcional para crear un tipo de web muy específica; Flash a creado un lenguaje propio muy interesante.
Aqui teneis el link:
http://www.smashingmagazine.com/2010/04/12/the-gradual-disappearance-of-flash-websites/
30 de abril de 2010 a las 13:52
Eva Garcés
A través de un diagrama con un flujo de preguntas, Julián Hansen nos propone qué tipografía es la que más se adapta a nuestras necesidades.
Se trata de un proyecto de un estudiante que puede ayudar a los diseñadores a hacer una buena selección dependiendo de variables como el tipo de proyecto y gustos.
http://inspirationlab.wordpress.com/2010/04/16/so-you-need-a-typeface/
22 de abril de 2010 a las 16:05
Fernando Igual
Seguramente es nadar contracorriente bajarse de este tren, un convoy que no sólo está en marcha, sino que circula a toda máquina. Me rebelo, me apeo para recuperar la anacrónica velocidad del pensamiento, para volver a disfrutar de mis dudas, para poder seguir cuestionándome -y formando- opiniones.
Quiero ensuciarme con la creatividad, bucear en el caos, evaluarlo, deconstruirlo, interpretarlo y sintetizarlo para poder aportar soluciones sencillas, idealmente impecables. No disimular la mediocridad lanzando mensajes mimetizados entre toneladas de palabrería. No quiero más respuestas, quiero hacer trabajar a las preguntas.
Y es que Twitter demanda un pensamiento (¿pensamiento?) veloz, inmediato. Desgrana un discurso precipitado, atropellado por lo no meditado.
¿Porqué tanta necesidad de sentirse presente a costa de cualquier necedad? ¿Porqué construir un escudo de palabras encogidas y escupidas que no hace sino ocultarnos como personas, un escudo sobre el que resbalan a su vez, como mosquitos estrellados, los lanzamientos del resto de gladiadores en una lucha desesperada y absurda por sentirse seguido, valorado o al menos, tenido en cuenta?
El Twitteo pasivo me roba el tiempo y unas veces me devuelve datos absolutamente prescindibles sobre la vida más cotidiana de tal o cual vecino, y otras me bombardea con información que me desinforma, porque no soy capaz de procesarla, archivarla o decodificarla a la velocidad a la que se produce.
El twitteo activo no me seduce, desde el momento en que implica sentir la necesidad de lanzar cualquier cosa desde tu persona, y en la mayoría de los casos, como si se tratase de lanzar un pedo o un piropo, sin plantearse a quién le puede interesar tal lanzamiento.
¿Dónde queda la imaginación, el poder de analizar y construir, la ilusión de inventar, de sentir el vértigo de la página en blanco, del vacío?
Si las personas que aplicamos la creatividad en nuestro trabajo no sentimos el vacío, es que algo va mal; si no podemos enfrentarnos a la soledad de nuestras reflexiones, con el tiempo que esto demanda, con el riesgo y la ilusión, es que estamos tirando de un discurso anterior o ajeno.
Contribuir es esencial, y todos necesitamos alimentarnos de inspiración, pero debemos ser capaces de discernir cuándo estamos contribuyendo y cuándo estamos devaluando ciertos valores a puro de desgastarlos o de desperdigarlos como los hilos de un diente de león.
23 de marzo de 2010 a las 16:36
Eva Garcés
Un muy buen ejemplo de cómo volver la publicidad intrusiva en algo positivo para la marca.
http://www.vimeo.com/9194146
2 de marzo de 2010 a las 18:25
Freddy González
En una época en que le papel va de capa caída, los periódicos de toda la vida deben reinventarse o morir.
la SND (The Society for News Design, organization for news media professionals and visual communicators – specifically those who create print/web/mobile publications and products.) acaba de elegir a los tres mejores periódicos del mundo, destacando en general el uso que estos hacen del espacio, la ilustración de las noticias -el uso de la técnica de la ilustración no procedente de banco como valor añadido y diferenciador- .dentro de la mediocre marabunta de publicaciones diarias, el jurado destacada la vuelta a los periódicos con forma de periódicos: tipografías cuidadas, elegantes y bien jerarquizadas y grandes fotografías en portada. Artículo interesante para nostálgicos y para seguidores “del uso del papel impreso como un pequeño lujo.”
23 de febrero de 2010 a las 11:37
Eva Garcés
Este artículo (your websites story with sketchboarding) explica y documenta el proceso de “abocetar” las web en el proceso de arranque del proyecto.
Sobre todo aquellas más extensas o las que implican procesos de interacción. Ayuda a encontrar soluciones y a no incurrir siempre en los mismos planteamientos de estructura/contenidos/taxonomías/diseño
Sería algo así como una mezcla entre el guión técnico y el el storyboard en cine y obviamente obliga al equipo a “entender” lo que está contando, a ver qué actores intervienen (necesidades de contenidos, interacciones, tecnología…)
10 de febrero de 2010 a las 10:55
Eva Garcés
Divine es un plugin para Photoshop que nos convierte la estructura de un PSD a un tema de WordPress sin tocar código.
http://www.divine-project.com/
30 de noviembre de 2009 a las 10:13
Fernando Igual